la dieta mediterránea
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Los hábitos alimenticios de las personas de los países desarrollados están cambiando mucho en estos últimos años. Hay más alimentos para consumir de los que se necesitan, ya que la actividad de las personas es más sedentaria, pero también más estresante. Las nuevas costumbres alimentarias se sustentan en dietas ricas en grasas (saturadas y poliinsaturadas), ricas en colesterol y en proteínas de origen animal, y bajas en fibra e hidratos de carbono complejos.

La alimentación de la mayoría de las personas de los países desarrollados se caracteriza por un exceso de calorías, deficiencia en vitaminas, minerales y fibras, así como por un desequilibrio nutricional, lo que resulta en un aumento de las enfermedades crónicas, tales como las del corazón, diabetes y cáncer. La solución sería adoptar una dieta saludable, como lo es la mediterránea clásica, que es nutritiva y agradable.

 

CARACTERISTICAS DE LA DIETA MEDITERRANEA

Por sus características, la dieta mediterránea está científica y universalmente reconocida como la más saludable de todas las existentes.

La dieta mediterránea se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales como pasta, pan, verduras, ensaladas, legumbres, frutas y frutos secos; Aceite de oliva como principal fuente de grasa; consumo de pescado, aves de corral, productos lácteos y huevos; pequeñas cantidades de carnes rojas y moderadas cantidades de vino consumido en las comidas.

El Aceite de Oliva, la grasa monoinsaturada más consumida en el mundo, ha sido la que más han disfrutado los países del entorno Mediterráneo durante miles de años. No sólo tiene un buen sabor, sino que además existe una clara evidencia de que una dieta basada en el aceite de oliva va directamente relacionada con una esperanza de vida más larga y con una disminución de las enfermedades causadas en gran parte por nuestros malos hábitos culinarios occidentales.

 

PROPIEDADES DEL ACEITE DE OLIVA

En los años recientes, investigadores médicos han fijado su atención en las virtudes de la dieta Mediterránea y en especial en el aceite de oliva. En un examen más detallado, este ancestral líquido ha demostrado ser algo más que una fuente de grasa monoinsaturada. Es también una rica fuente de antioxidantes.

Los antioxidantes ayudan a prevenir el daño causado por unas moléculas conocidas con el nombre de "radicales libres" a los tejidos corporales. El cuerpo produce estos radicales libres porque necesita oxígeno, y la cantidad se incrementa a medida que envejecemos. Los radicales libres se han relacionado con enfernedades del corazón, cáncer y envejecimiento.

A pesar de que el cuerpo produce sus propios antioxidantes, los alimentos que comemos son una importante fuente. El aceite de oliva, que se produce a partir de un fruto que es la oliva, contiene una amplia variedad de valiosos antioxidantes que no se encuentran en otros aceites.

 

MEJORA LA SALUD

Los antioxidantes juegan un papel importante en las arterias. Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol malo, son sólo realmente nocivas cuando se oxidan. Si esto ocurre, se forman unas partículas que crean una placa que se acumula y aumentan increíblemente las posibilidades de bloquear una arteria. El aceite de oliva, como antioxidante natural, ayudan a prevenir que ocurra esta oxidación.

Los vegetales también proporcionan importantes antioxidantes, pero los expertos en nutrición necesitan todavía conseguir que la gente los consuma. Para que esto ocurra, los vegetales tienen que saber bien. La cocina mediterránea lo hace posible preparando los vegetales con aceite de oliva, zumo de limón, ajo y hierbas, y su delicioso sabor, es la principal razón por la que la gente en los países mediterráneos disfruta comiendo grandes cantidades de vegetales cada día.

Sucesivas investigaciones, han venido demostrando que las grasas monoinsaturadas son mejores que las poliinsaturadas porque reducen las lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol malo), sin afectar las protectoras lipoproteíans de alta desnsidad (HDL o colesterol bueno). Además del efecto beneficioso del aceite de oliva de reducir el LDL, el ácido oleico también se ha destacado por disminuir la probabilidad de coágulos de sangre en las arteria.

Las virtudes del aceite de oliva van más allá de la protección contra las enfermedades cardiovasculares. Algunos de los antioxidantes llamados "polifenoles" en el aceite de oliva pueden tener la habilidad de destruir sustancias que lideran la proliferaciión de células cancerígenas. Evidentemente, la investigación es necesaria para resolver de qué modo se produce esta protección, pero la evidencia muestra que las mujeres en los países mediterráneas sufren menos cáncer de mama que en países como Estados Unidos y Australia, donde el porcentaje es muy alto.

El aceite de oliva también juega un importante papel en la diabetes. La investigación ha demostrado que las personas que en su dieta disfrutan del aceite de oliva, tienen un mejor control sobre su diabetes y niveles más bajos de algunas grasas en la sangre, cuando comparamos con la dieta rica en carbohidratos normalmente recomendada para este tipo de diabetes.

El aceite de oliva tiene un efecto protector definitivo en el metabolismo, las arterias, el estómago y bilis. Promueve el crecimiento durante la infancia y alarga la esperanza de vida en los ancianos. Tiene un efecto único sobre los lípidos del suero sanguíneo. Además, el aceite de oliva parece tener un efecto colagógico (expulsión de la bilis) y un efecto terapéutico sobre las úlceras pépticas.