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CARACTERISTICAS
DE LA DIETA MEDITERRANEA
Por sus características,
la dieta mediterránea está científica y universalmente
reconocida como la más saludable de todas las existentes.
La dieta mediterránea
se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales como pasta, pan,
verduras, ensaladas, legumbres, frutas y frutos secos; Aceite de oliva
como principal fuente de grasa; consumo de pescado, aves de corral, productos
lácteos y huevos; pequeñas cantidades de carnes rojas y
moderadas cantidades de vino consumido en las comidas.
El Aceite de
Oliva, la grasa monoinsaturada más consumida en el mundo, ha
sido la que más han disfrutado los países del entorno Mediterráneo
durante miles de años. No sólo tiene un buen sabor, sino
que además existe una clara evidencia de que una dieta basada en
el aceite de oliva va directamente relacionada con una esperanza
de vida más larga y con una disminución de las enfermedades
causadas en gran parte por nuestros malos hábitos culinarios occidentales.
PROPIEDADES
DEL ACEITE DE OLIVA
En los años
recientes, investigadores médicos han fijado su atención
en las virtudes de la dieta Mediterránea y en especial en
el aceite de oliva. En un examen más detallado, este ancestral
líquido ha demostrado ser algo más que una fuente de grasa
monoinsaturada. Es también una rica fuente de antioxidantes.
Los antioxidantes
ayudan a prevenir el daño causado por unas moléculas conocidas
con el nombre de "radicales libres" a los tejidos corporales.
El cuerpo produce estos radicales libres porque necesita oxígeno,
y la cantidad se incrementa a medida que envejecemos. Los radicales libres
se han relacionado con enfernedades del corazón, cáncer
y envejecimiento.
A pesar de que el
cuerpo produce sus propios antioxidantes, los alimentos que comemos son
una importante fuente. El aceite de oliva, que se produce a partir
de un fruto que es la oliva, contiene una amplia variedad de valiosos
antioxidantes que no se encuentran en otros aceites.
MEJORA
LA SALUD
Los antioxidantes
juegan un papel importante en las arterias. Las lipoproteínas de
baja densidad (LDL) o colesterol malo, son sólo realmente nocivas
cuando se oxidan. Si esto ocurre, se forman unas partículas que
crean una placa que se acumula y aumentan increíblemente las posibilidades
de bloquear una arteria. El aceite de oliva, como antioxidante
natural, ayudan a prevenir que ocurra esta oxidación.
Los vegetales también
proporcionan importantes antioxidantes, pero los expertos en nutrición
necesitan todavía conseguir que la gente los consuma. Para que
esto ocurra, los vegetales tienen que saber bien. La cocina mediterránea
lo hace posible preparando los vegetales con aceite de oliva, zumo
de limón, ajo y hierbas, y su delicioso sabor, es la principal
razón por la que la gente en los países mediterráneos
disfruta comiendo grandes cantidades de vegetales cada día.
Sucesivas investigaciones,
han venido demostrando que las grasas monoinsaturadas son mejores que
las poliinsaturadas porque reducen las lipoproteínas de baja densidad
(LDL o colesterol malo), sin afectar las protectoras lipoproteíans
de alta desnsidad (HDL o colesterol bueno). Además del efecto beneficioso
del aceite de oliva de reducir el LDL, el ácido oleico también
se ha destacado por disminuir la probabilidad de coágulos de sangre
en las arteria.
Las virtudes
del aceite de oliva van más allá de la protección
contra las enfermedades cardiovasculares. Algunos de los antioxidantes
llamados "polifenoles" en el aceite de oliva pueden tener la
habilidad de destruir sustancias que lideran la proliferaciión
de células cancerígenas. Evidentemente, la investigación
es necesaria para resolver de qué modo se produce esta protección,
pero la evidencia muestra que las mujeres en los países mediterráneas
sufren menos cáncer de mama que en países como Estados Unidos
y Australia, donde el porcentaje es muy alto.
El aceite
de oliva también juega un importante papel en la diabetes. La investigación
ha demostrado que las personas que en su dieta disfrutan del aceite de
oliva, tienen un mejor control sobre su diabetes y niveles más
bajos de algunas grasas en la sangre, cuando comparamos con la dieta rica
en carbohidratos normalmente recomendada para este tipo de diabetes.
El aceite de oliva
tiene un efecto protector definitivo en el metabolismo, las arterias,
el estómago y bilis. Promueve el crecimiento durante la infancia
y alarga la esperanza de vida en los ancianos. Tiene un efecto único
sobre los lípidos del suero sanguíneo. Además, el
aceite de oliva parece tener un efecto colagógico (expulsión
de la bilis) y un efecto terapéutico sobre las úlceras pépticas.

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